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Colección disilà…là, 2021

ISBN: 978-84-120147-8-5

Tamaño: 142 x 200 mm

Lengua: castellano

Traducción: Meritxell Martínez

Portada: Albert Coma

Páginas: 117

Mis muy queridas hermanas

La nueva ola feminista ha permitido que cualquier mujer rompa el silencio gracias a las redes sociales. Cualquier mujer significa no solo mujeres militantes o concienciadas con la lucha feminista. Cualquier mujer es la clave. Que cualquier mujer vea en cualquier mujer a una hermana, a una aliada para acabar con el patriarcado y sus eventuales mutaciones.

Tras la irrupción de los movimientos #MeToo, #Cuéntalo, #BalanceTonPorc, Mis muy queridas hermanas plantea una pregunta esencial: ahora que las mujeres han salido de la sombra, ¿qué hacemos?

Chloé Delaume propone recurrir a la palabra «sororidad» y a lo que esta designa: la condición de hermanas. Ni víctimas, ni madres, ni rivales. Ni hermanas mayores, ni hermanas menores, hermanas en pie de igualdad. «La sororidad es inclusiva, sin jerarquía ni derecho de primogenitura. Círculo protector, horizontal».

«La oportunidad es un hecho, el momento histórico. Sería una pena dejarlo pasar. Por eso escribo, amigas desconocidas. Fraternidad existe, sororidad también. Utilizar esta palabra es modificar el futuro».

 

El patriarcado la tiene blanda. Algo se pudre en el reino del charco, los indicios y síntomas aumentan y se multiplican. De tanto contemplarse gozando de su impunidad, el macho alfa no ha visto surgir la obsolescencia de sus propios atributos y funciones simbólicas.

Vigor, combatividad, coraje, control: los viejos cánones occidentales están en curso de fosilización. El macho alfa se apaga, sus poderes se debilitan. La época es histórica y los hechos innegables.

Los criterios y ficciones virilistas caducan a medida que la tecnología sustituye a lo humano. Fuerza y potencia físicas: los músculos de estos señores, a la automatización se la trae floja, drones y exoesqueletos se acoplan y se despliegan por todas partes. Las formas y estrategias de opresión seculares se revelan ineficaces. Intimidar a un algoritmo resulta tan poco concebible como culpabilizar a una base de datos. Los programas son insensibles al chantaje afectivo, la inteligencia artificial hermética a los efectos de la testosterona.

El cojonócrata ya no controla nada a parte del tamaño de su barba. Las chicas codifican y las niñas se ríen del cuento del caballero. Evolución de las costumbres y de los estilos de vida. En las pantallas, demasiados héroes; en la realidad, proteger es un verbo que ya solo se conjuga en fracaso anterior.

Mis muy queridas hermanas

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La nueva ola feminista ha permitido que cualquier mujer rompa el silencio gracias a las redes sociales. Cualquier mujer significa no solo mujeres militantes o concienciadas con la lucha feminista. Cualquier mujer es la clave. Que cualquier mujer vea en cualquier mujer a una hermana, a una aliada para acabar con el patriarcado y sus eventuales mutaciones.

Tras la irrupción de los movimientos #MeToo, #Cuéntalo, #BalanceTonPorc, Mis muy queridas hermanas plantea una pregunta esencial: ahora que las mujeres han salido de la sombra, ¿qué hacemos?

Chloé Delaume propone recurrir a la palabra «sororidad» y a lo que esta designa: la condición de hermanas. Ni víctimas, ni madres, ni rivales. Ni hermanas mayores, ni hermanas menores, hermanas en pie de igualdad. «La sororidad es inclusiva, sin jerarquía ni derecho de primogenitura. Círculo protector, horizontal».

«La oportunidad es un hecho, el momento histórico. Sería una pena dejarlo pasar. Por eso escribo, amigas desconocidas. Fraternidad existe, sororidad también. Utilizar esta palabra es modificar el futuro».

 

El patriarcado la tiene blanda. Algo se pudre en el reino del charco, los indicios y síntomas aumentan y se multiplican. De tanto contemplarse gozando de su impunidad, el macho alfa no ha visto surgir la obsolescencia de sus propios atributos y funciones simbólicas.

Vigor, combatividad, coraje, control: los viejos cánones occidentales están en curso de fosilización. El macho alfa se apaga, sus poderes se debilitan. La época es histórica y los hechos innegables.

Los criterios y ficciones virilistas caducan a medida que la tecnología sustituye a lo humano. Fuerza y potencia físicas: los músculos de estos señores, a la automatización se la trae floja, drones y exoesqueletos se acoplan y se despliegan por todas partes. Las formas y estrategias de opresión seculares se revelan ineficaces. Intimidar a un algoritmo resulta tan poco concebible como culpabilizar a una base de datos. Los programas son insensibles al chantaje afectivo, la inteligencia artificial hermética a los efectos de la testosterona.

El cojonócrata ya no controla nada a parte del tamaño de su barba. Las chicas codifican y las niñas se ríen del cuento del caballero. Evolución de las costumbres y de los estilos de vida. En las pantallas, demasiados héroes; en la realidad, proteger es un verbo que ya solo se conjuga en fracaso anterior.

Colección disilà…là, 2021

ISBN: 978-84-120147-8-5

Tamaño: 142 x 200 mm

Lengua: castellano

Traducción: Meritxell Martínez

Portada: Albert Coma

Páginas: 117

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